“La Ex-URSS contra el resto del mundo” así inició la Clínica de este martes 21 de febrero, en la sede de la Federación Salvadoreña de Ajedrez. Y no era para menos, el profesor Gustavo Zelaya explicó a los asistentes la partida disputada, en Belgrado 1970, entre Boris Spassky contra el mejor escandinavo que el mundo pudo ver (antes de Magnus Carlsen) Bent Larsen.

Dicho juego marcó, lo que para muchos fue, la separación superlativa de la elite del ajedrez, ya que por un lado, la súper potencia mundial del ajedrez la Unión Soviética nutria su selección cada año con nuevos talentos, tejiendo un hilo ininterrumpido de campeones del mundo, hasta Spassky, catalogado como el mejor ajedrecista por sus diversas facetas en el deporte ciencia, haciendo hincapié por su versatilidad de juego.

Por el otro lado (el resto del mundo) tenían a un conglomerado de ajedrecistas bastante buenos, el caso de Bent Larsen, Bobby Fisher, Lajos Portisch solo por nombrar algunos; y de entre ese puñado de ajedrecistas quién asumió su rol retador en el tablero 1 fue Larsen, un jugador de época que sin lugar a dudas tenía el mérito suficiente para medirse a uno de los grandes de todos los tiempos (Boris Spassky).

Con los relojes ajustados, y las piezas esperando a ser movidas, cerca de 2 mil personas presenciaron el Match del siglo, nombrado así por la prensa de aquellos tiempos por su enorme transcendencia política.

Dicha partida fue etiquetada como una de las tantas partidas legendarias por su tinte político, inclusive por la misma guerra fría de iniciaba en ese momento – la URSS frente al Resto del Mundo-
Todo ese contexto contribuyó a que el mundo se detuviera en ese juego.

Posiblemente muchos apostaron por la victoria de Larsen (que comandaba las piezas blancas y con ello tenía una ventaja añadida para ganar el duelo contra el ruso); sin embargo y he ahí la clave del éxito, Spassky sorprendió al mundo entero al sacrificar su torre negra para posicionar de mejor forma a su reina y con ello coronar peón. Al final de la partida Larsen abandonó el juego ante la inminente derrota, el campeonato terminaría con una leve ventaja de la URSS 20.5 sobre 19.5 del Resto del Mundo.

Por ello, el profesor Gustavo interpretó dicha partida como “el sacrificio del ataque” y explicó a los asistentes que ese juego en particular fue una innovación que muy pocas veces se da, sobre todo; por aventurarse a cambiar la estrategia de juego y con ello ganar posicionamiento en ataque.

Como ya es tradición, después de culminada la clínica inició el Blitz, en esta ocasión y por segunda semana consecutiva el campeón fue el CM Mauricio Hernández al marcar una performance perfecta 5 de 5. En segundo lugar Diego Viana y el tercer puesto fue para Cristian Rodríguez. En los juveniles el primer lugar fue para Raúl Hernández, en segundo Sofía Hernández y el tercero fue para Carlitos Ibarra.